Tesla comienza a ofrecer viajes públicos en su robotaxi Cybercab en Austin, Texas, casi dos años después de que Elon Musk presentara el vehículo como parte de la estrategia de conducción autónoma de la empresa.
El vehículo, de color dorado y con dos plazas, tiene puertas de ala de gaviota y no cuenta con volante ni pedales. El Cybercab utiliza una versión modificada de Full Self-Driving (FSD) de Tesla, supervisada por operadores remotos que, en teoría, podrían intervenir si surge un problema. Para los propietarios de vehículos Tesla, FSD sigue siendo una función de asistencia al conductor de Level 2 que requiere supervisión humana.
El Cybercab representa la apuesta de Musk por la conducción autónoma basada únicamente en cámaras. Tesla retiró el radar de su sistema de percepción en 2022. Ahora emplea cámaras y una red neuronal impulsada por AI para estimar la profundidad y la distancia. El resplandor, la lluvia, la nieve, la niebla o unas cámaras obstruidas pueden dificultar este enfoque, mientras que lidar y radar aportan datos adicionales en esas condiciones.
Waymo utiliza lidar, cámaras y radar, y opera 4.000 vehículos totalmente autónomos en hasta 14 ciudades de Estados Unidos. Dmitri Dolgov, codirector ejecutivo de Waymo, ha dicho que las cámaras pueden aproximarse mucho a la conducción humana, pero que por sí solas no bastan para lograr autonomía plena y una seguridad superior a la humana.
Tesla afirma que el diseño más sencillo podría reducir los costes de producción y acelerar el despliegue.
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