Lance Ulanoff, autor de TechRadar, dice que el agente de IA Muse de Meta le resultó más útil de lo que esperaba tras conectarlo a su cuenta personal de Gmail. Llamó Charlie a su avatar, aunque el artículo indica que su nombre oficial es Jolly.
Ulanoff describe Muse como un asistente proactivo que funciona en segundo plano. Afirma que el sistema de Meta utiliza un entorno virtualizado en la nube, guarda las credenciales en un “Secure Credential Store” y cuenta con supervisión destinada a evitar actividades arriesgadas. Esos son los controles que declara Meta; Ulanoff dice que le preocupaba conceder acceso.
Cuando le pidió que buscara mensajes urgentes, Muse encontró tres que merecían atención: una alerta de seguridad de Google relacionada con la nueva conexión, un aviso de su operador móvil sobre un cambio reciente en la cuenta y un correo sobre un producto de comunicaciones sujeto a embargo. Ulanoff pidió a Muse que resumiera el último mensaje y redactara una respuesta. Tras pedirle que quitara la propuesta de una llamada o reunión, Muse dejó el texto en los borradores de Gmail. Después le pidió que enviara el correo con su dirección de trabajo en copia.
Más tarde, Muse encontró en un correo los detalles de una intervención pública aunque Ulanoff escribió mal el nombre de su contacto. Según cuenta, recibió el lugar, información sobre el estacionamiento, un número de teléfono y un mapa. El relato recoge la primera experiencia de un solo usuario; no es una evaluación independiente de las protecciones de privacidad de Muse.
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