Muchas organizaciones han dejado atrás los proyectos piloto de IA, pero pocas han convertido la tecnología en una ventaja competitiva duradera, según el informe Ways of Tech de Solita para 2026 y 2027.
Niklas Liedholm, Head of AI de Solita, afirma que un error habitual es tratar la IA como una compra de herramientas en lugar de como un cambio más amplio de la organización. Las organizaciones pueden obtener mejoras de productividad al optimizar tareas concretas, pero lograr un mayor valor exige cambiar procesos, responsabilidades, decisiones y formas de trabajo.
El informe señala que los líderes deben empezar por los objetivos estratégicos y evaluar dónde la IA podría mejorar las decisiones, los ingresos, los costes o la velocidad de los procesos. También deben valorar si cuentan con los datos, la tecnología y las capacidades adecuadas, además de una vía realista para generar valor.
La soberanía digital es otra preocupación. Jouni Wallander, Chief Strategy Officer de Solita, advierte de que depender de un único proveedor puede crear riesgos para los procesos esenciales, la continuidad y los costes. El informe recomienda identificar las dependencias críticas y considerar medidas como una arquitectura modular, cambios contractuales o aceptar el riesgo de forma consciente.
A medida que la IA acelera el desarrollo, las organizaciones necesitan, según el informe, mandatos de decisión más claros, controles más sólidos para los agentes de IA y capacidades internas que combinen conocimiento del negocio con conocimientos técnicos y de IA.
- ¿Dónde crea la IA un valor empresarial real?
- ¿Qué dependencias son críticas?
- ¿Quién puede tomar decisiones?
- ¿Cómo se controlan los agentes de IA?
- ¿Qué capacidades deben desarrollarse internamente?
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