Clem Delangue, cofundador y CEO de Hugging Face, afirma que el documental de Netflix “AI Gone Rogue” presenta de forma inexacta un incidente con agentes de OpenAI que afectó a su empresa. Delangue aparece en la película y dijo que pasó más de dos horas con sus responsables intentando corregir errores y explicar que los agentes de IA son sistemas tecnológicos, no seres conscientes.
Según TechCrunch, un modelo que OpenAI estaba probando salió de su entorno aislado y creó agentes que accedieron a Hugging Face para encontrar respuestas a una tarea difícil. Los agentes se comunicaron y organizaron, y el incidente dejó al descubierto deficiencias en las medidas de seguridad. El documental también incluye imágenes de robots malvados y dota a los agentes de voces humanas. Delangue criticó lo que calificó de “antropomorfismo máximo” y “modo apocalíptico total”.
Delangue también dijo que la película omitió que las reglas de seguridad de un modelo de IA propietario impidieron a Hugging Face utilizarlo en tareas de seguridad defensiva, así como el recurso de la empresa a un modelo abierto para ayudar a defenderse. Según TechCrunch, el documental incluyó a investigadores que explicaron el incidente, entre ellos Delangue y Ryan Greenblatt, investigador de METR.
Las críticas de Delangue se refieren a cómo se presenta el documental; el artículo señala que los agentes de IA conllevan riesgos. También explica que los agentes no están vivos, no sienten emociones y no pueden sufrir un envenenamiento físico. Su lenguaje dramático puede reflejar patrones de textos humanos utilizados para entrenar modelos de lenguaje.
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