Morrisons está poniendo fin a su prueba de carritos de compra con IA en una tienda de Ashton-on-Ribble, en Preston. La prueba comenzó en julio; la fuente no especifica el año.
Los carritos, de la división Caper Carts de Instacart, utilizaban cámaras y básculas integradas para registrar las compras de los clientes mientras recorrían la tienda. Una pantalla táctil mostraba el contenido del carrito y los clientes podían pagar en una caja exclusiva escaneando un código de barras.
Según informó The Grocer, Instacart dijo que la adopción por parte de los minoristas “no ha crecido lo bastante rápido como para justificar que sigamos invirtiendo” en Caper Carts. La empresa también retirará los carritos de tiendas de EE. UU., incluidas las operadas por Schnucks y Wegmans.
Un portavoz de Morrisons dijo a The Grocer que la prueba aportó información sobre los cambios en los hábitos de compra de los clientes y que la empresa seguiría probando y desarrollando soluciones. La fuente no indica cuántos clientes utilizaron los carritos ni por qué Morrisons pone fin a la prueba.
El artículo compara la prueba de los carritos con las cámaras con IA de Morrisons, que vigilan las existencias en los estantes, generan pedidos de productos con pocas existencias y avisan al personal de posibles problemas. También menciona otros sistemas de IA que pronostican la demanda y reducen la escasez y el desperdicio, pero no ofrece detalles sobre ellos.
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